Cuando la vida se va como humo

Han entrado en vigor en la Ciudad de México y en otras entidades del país, disposiciones legales que prohíben fumar en lugares públicos, con el claro objetivo de defender a los no-fumadores. Más allá de la polémica que se ha desatado acerca de los derechos que tienen aquellos que gustan del vicio de las fumarolas, parece importante que podamos revisar algunos datos que nos ayudarán a dimensionar el problema de salud pública que entraña esta práctica.

Humo y muerte

Según la Secretaría de Salud cada día al menos 163 personas mueren a causa del tabaco en México, un país donde 16 millones de personas son fumadoras habituales y 48 millones, fumadoras pasivas. La media de edad a la que se comienza a fumar es de 13 años, con tendencia a que se reduzca.

Una encuesta patrocinada por una empresa farmacéutica —que comercializa tratamientos contra esta adicción— señala que en nuestro país existe una clara tendencia de crecimiento en el consumo de tabaco entre las mujeres: la población femenina consume seis cigarrillos al día como promedio, frente a cuatro de los hombres.

El citado estudio señala que 60 de cada 100 fumadores mexicanos adquirió el hábito antes de los 17 años y la proporción entre mujeres y varones adictos al tabaco antes de los 18 se iguala. “Los adolescentes mexicanos que fuman tienen un 14 por ciento más de posibilidades de dar el salto a las drogas ilícitas”, han dicho expertos de la clínica contra el tabaquismo de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México.

¿Lugares “libres de humo” o respeto a los demás?

Uno de cada cinco de los mexicanos encuestados que se declaró fumador admitió que no respeta los lugares libres de humo, y casi la mitad reconoce que se va a hacerlo a escondidas en los baños. Además el estudio señala también que, aunque el 84 por ciento sabe que su cigarrillo está perjudicando a los no fumadores, sólo la mitad de las veces pregunta si les molesta que lo encienda.

Por otro lado, el 81 por ciento de los no fumadores en México está de acuerdo con que se habiliten lugares “libres de humo”, sin embargo sólo el 27 por ciento se atrevería a pedirle a un fumador que no encienda el cigarro en estas áreas.

¿Dejar el cigarro? Parece difícil

Ahora bien, cuatro de cada diez mexicanos fumadores tiene interés en dejarlo, por cuestiones de salud principalmente, pero casi la mitad considera “difícil” o “muy difícil” hacerlo.

El estudio que hemos aludido muestra que en las áreas urbanas, cuatro de cada diez varones fuma en tanto que una de cada seis mujeres lo hace; mientras que en áreas rurales, fuman uno de cada tres hombres y tres de cada cien mujeres.

La Secretaría de Salud ha insistido en que la nicotina es doscientas veces más adictiva que la cocaína, por lo que “el tabaquismo no se considera un hábito sino una enfermedad”. También ha destacado que el tabaco “es el único producto de consumo que mata a más de la mitad de sus usuarios”, al contener 4.000 sustancias químicas tóxicas y 70 sustancias productoras de cáncer, “algunas presentes en los venenos o en los limpiadores de suelos y paredes”.

La Organización Mundial de la Salud ha revelado que en el mundo los fumadores hacen un total de 1300 millones de personas y que cada minuto 10 personas fallecen por alguna enfermedad relacionada con el tabaco.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s