Tecún Umán; puerta del Norte, antesala del infierno

La ciudad de Tecún Umán, conocida por los migrantes del sur de América como la Tijuana del Sur, es el lugar fronterizo de Guatemala con México más transitado en el afán de llegar a los Estados Unidos.  La ciudad, perteneciente al departamento de San Marcos, dista 251 kilómetros de la capital guatemalteca. Se considera que tiene una población de 27 mil habitantes locales, sin embargo se estima que la población flotante llega a los 30 mil o 35 mil personas, aproximadamente.

La pobreza, aliciente de la migración

La actividad de la población se centra, principalmente en el comercio y la agricultura, sobre todo en el cultivo de maíz, arroz, plátano, entre otros; sin embargo las actividades relacionadas con la migración, como los cambistas de “pisto” (dinero), los camareros –personas que en balsas formadas con cámaras de grandes llantas de camión, cruzan el río Suchiate a los migrantes que optan por esta vía para llegar a México o los que hacen grandes compras de productos de primera necesidad, a escaso metros de la garita internacional–, tricicleros, hasta sexo servidoras, han tomado en los último años la categoría de  actividad primaria de esta ajetreada ciudad.

La ciudad de Tecún Umán se ha convertido, con el paso de los años, en una puerta abierta para ingresar al Istmo Centroamericano, y es considerada hoy en día como el embudo receptor de migrantes en el flujo de movilidad humana sur-norte, y de migrantes centroamericanos deportados por México. La pobreza extrema que se vive en los países centroamericanos y las consecuencias que aún no acaban de los desastres naturales, han generado un sostenido flujo migratorio, mostrando la incapacidad de los gobiernos para dar solución y atención a los problemas económicos y sociales que sus países viven.

Casas del migrante a la salvaguarda de los derechos humanos

En esta población opera, desde 1994, primero como Oficina de atención al Migrante, la Casa del Migrante NI’N NPON B’AJ (Sin fronteras), que formalmente y con la infraestructura, en su mayoría, con que hoy funciona, se estableció a principios de 1996. Este albergue, perteneciente a la Provincia de San Juan Bautista de los Misioneros de San Carlos, trabaja bajo los mismos principios que han guiado a las otras casas que los scalabrinianos tienen en la frontera México-Estados Unidos, es decir, la casa brinda a toda persona migrante, hospedaje por tres días, alimentación, asistencia social, laboral, jurídico – legal, médica y otras necesidades básicas que puedan necesitar mientras permanecen en la institución.

Un grupo de voluntarios, dirigidos por el Padre Ademar Barilli, enfrentan todos los días el reto de atender a los migrantes, con diversa problemática, que acuden al centro para reponer sus fuerzas, físicas y morales, para continuar o emprender su travesía rumbo al norte. Debido al creciente número de violaciones denunciadas por los migrantes, en el año 1996 se creó la Oficina De Derechos Humanos con dos objetivos principales: detectar las violaciones de los derechos humanos de los migrantes y dar seguimiento a las mismas y crear en la frontera sur occidental de Guatemala una cultura de derechos con la formación de promotores jurídicos en la región.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s